Reseña: Amor Perfecto de Astrid Medina – ¿El tueste de la felicidad?
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Demoró más de lo esperado porque se equivocaron de ubicación y me lo dieron un sábado en la tarde con un clima casi lluvioso. Estando sellado ya se sentía su aura, hasta el momento dulce. Vino en granos, ya que de esta forma puedo disfrutar del proceso placentero y artesanal de molerlo, olerlo y realmente disfrutar del presente.
Aparentemente recomiendan usar métodos de filtrado como la V60 o la Chemex; supuestamente la prensa francesa resalta el cuerpo y el chocolate, pero como a mí me interesa hacer espresso, long black y capuchino, lo hago con una máquina de espresso sencilla y su típica vaporizadora.
Bueno, lo primero fue fabricar un espresso doble. Abrí la bolsa, disfruté el aroma y procedí a hacer una molienda fina poniendo los granos en mi molinito Amber Stylo, muy recomendado por cierto ya que es práctico, tienes control de la molienda y, si tienes tiempo, te da la sensación de que estás haciendo algo; te hace disfrutar el proceso de moler los granos hasta el punto exacto.
Mi método: El Long Black casero
Llené el filtro de la máquina de espresso hasta la marca de 2 y en la jarra llené el agua por encima del 2P, para tener material para vaporizar una porción separada de agua, ya que me da pereza hervirla de forma normal.
Activé mi máquina de espresso, esperé a que el líquido llegara a 2P y enseguida vaporicé el agua que tenía aparte. Luego vertí el espresso en la taza (que ya tenía el agua) y creé el long black de forma sencilla. Recuerda que, como explicamos en nuestra guía sobre el café americano, el orden de los factores sí altera el producto: en el Long Black el espresso va sobre el agua para conservar la crema y el aroma.
Nota técnica: Recuerda que si pusiste en el filtro la cantidad de 2 pero colocas más agua, puedes caer en el error de sobre-extraer el sabor y este va a ponerse amargo, maderoso, y esto obviamente nos va a dañar el sabor de la panelita y el limón que buscamos.
Un pequeño consejo: antes de probar el café, acerca la nariz a la taza y trata de saber cuál es el aroma que desprende.
Notas de cata: Panela, limón y nostalgia
Bueno, puedo decirte que efectivamente a panelita sí huele esta belleza. El cuerpo del café es medio tirando a ligero, probablemente por la cantidad de agua que le puse. Acidito sí es, está muy chévere la verdad; claro, no tan ácido como el limón, es una acidez bastante agradable y sobre todo equilibrada. Me recuerda a mis inicios cuando dejé de tomar tinto del Sello Rojo y empecé a probar café de especialidad en las cafeterías.
Perfil Sensorial Detectado
Característica
Nota de Cata
Referencia del empaque
Aroma
Panela dulce
Panela, caramelo, chocolate
Cuerpo
Medio – Ligero
Medio, jugozo
Acidez
Cítrica
Media Limón
Retrogusto
Amargo suave y corto
Supongo que será el chocolate
Es un café muy amigable, es bien suave; el amargo, que no es fuerte ni de larga duración, se siente ya por el final. Probé después con un capuchino otro día, haciéndolo muy similar al long black pero, obvio, en vez de agua, con leche.
El efecto “Amor Perfecto”: Claridad Mental
Bueno, algo a destacar es que es impresionante, pero el placer o la habituación no se pierde tras cada sorbo. El olor y la textura es una experiencia muy placentera para el paladar, incluso después de comerme mi pancito el sabor y la sensación perdura. Es realmente agradable, es una experiencia que te acompaña posteriormente a tu desayuno.
Claridad mental y placer puro. Es impresionante cómo la complejidad de este grano de Astrid Medina genera una sensación de bienestar duradera. A diferencia de los cafés de baja calidad que te dejan ‘eléctrico’ o con nerviosismo, aquí la experiencia es vibrante y limpia.
Si eres de los que le pone azúcar o stevia al café, no te lo recomiendo; obviamente no vas a disfrutar de su complejidad. Se lo di a probar a alguien cercano y me dijo que sabía feo xD, que le faltaba azúcar, porque es de esas personas que beben café solo si es dulcecito y no sabe distinguir entre café comercial vs especialidad.
Este café es simplemente una obra de arte de la ingeniería cafetera colombiana.
¿Cuáles son las notas de cata del café Astrid Medina de Amor Perfecto?
El perfil incluye notas de panela (azúcar de caña sin refinar), limón y una dulzura floral sutil. El tueste claro resalta la acidez brillante propia del grano de origen colombiano.
¿Con qué método se recomienda preparar el Amor Perfecto Astrid Medina?
El Long Black casero (espresso corto diluido en agua caliente filtrada) es ideal para que el café exprese sus notas de acidez y dulzor sin perder complejidad. También funciona excelente en V60.
¿Vale la pena el precio del café de especialidad Amor Perfecto?
Sí, para quienes aprecian el café colombiano de alta puntuación. Amor Perfecto trabaja directamente con productores y aplica tuestes artesanales, lo que justifica el precio premium frente a un café comercial.
¿Le pongo azúcar o leche al café Amor Perfecto Astrid Medina?
No se recomienda. La complejidad y el dulzor natural de este café de especialidad se enmascaran con azúcar o leche. Para apreciar sus notas de panela y limón, lo ideal es tomarlo solo.