El café que tomas cada mañana tiene una historia de más de 1,000 años que atraviesa continentes, imperios y revoluciones. Desde las montañas de Etiopía hasta tu taza, cada sorbo carga con siglos de historia humana.
El origen del café: la leyenda de Kaldi
Aunque es difícil separar el mito de la realidad, la historia más popular sobre el descubrimiento del café se sitúa en Etiopía alrededor del siglo IX. Cuenta que un pastor de cabras llamado Kaldi notó que sus animales no dormían por la noche después de comer ciertas bayas rojas de un arbusto silvestre.
Llevó las bayas a un monasterio local. Los monjes, escépticos, las arrojaron al fuego. El aroma que emanó despertó la curiosidad de todos, recogieron los granos tostados, los molieron y los diluyeron en agua caliente. Así, según la leyenda, nació la primera taza de café.
Del siglo IX al siglo XV: el café en Arabia
Los primeros registros históricos confiables del consumo de café aparecen en el Yemen del siglo XV. Los sufíes lo usaban para mantenerse despiertos durante sus largas ceremonias de oración nocturna. Allí también se cultivó por primera vez de manera organizada, en la región de Moka (sí, de donde viene el nombre ‘moca’).
Desde Yemen, el café llegó a La Meca y luego se extendió por todo el mundo árabe. Los primeros cafés (qahveh khaneh) aparecieron en ciudades como El Cairo, Damasco e Estambul. Estos eran lugares de reunión social donde la gente debatía, jugaba ajedrez y escuchaba música.
El café llega a Europa (siglo XVII)
Los comerciantes venecianos introdujeron el café en Europa alrededor de 1600. Rápidamente se convirtió en la bebida preferida de los intelectuales y comerciantes. En Londres, los ‘penny universities’ eran cafeterías donde por un penique (el precio de una taza) cualquiera podía entrar, tomar café y escuchar las conversaciones más interesantes de la ciudad.
La Bolsa de Valores de Londres empezó en una cafetería (Jonathan’s Coffee House). Lloyd’s of London, la famosa aseguradora, también nació en un café.
El café viaja al Nuevo Mundo (siglo XVIII)
Los holandeses fueron los primeros en llevar plantas de café vivas fuera de Arabia, primero a Ceilán (hoy Sri Lanka) y luego a Java (Indonesia). De ahí viajó a América.
Se dice que Gabriel de Clieu, un oficial naval francés, transportó una planta de café a Martinica en 1723, protegiéndola durante la larga travesía atlántica incluso compartiendo su propia ración de agua con ella. De esa planta descienden muchos de los cafetales del Caribe y América Central.
Colombia y el café: una historia de amor larga
El café llegó a Colombia en el siglo XVIII, traído por los jesuitas. Pero su cultivo comercial despegó en el siglo XIX. En 1835 se exportaron las primeras 2,500 arrobas de café colombiano desde Cúcuta a Venezuela y luego a Europa.
Si quieres conocer a fondo cómo el café transformó a Colombia, no te pierdas nuestra guía sobre la historia del café en Colombia, desde la colonia hasta Juan Valdez.
El café hoy: la tercera ola
Hoy vivimos lo que los especialistas llaman la ‘tercera ola’ del café. La primera fue la industrialización del café instantáneo. La segunda fue Starbucks y la café-latte culture. La tercera es el movimiento de café de especialidad: trazabilidad total, variedades únicas y métodos de preparación artesanal.
En Colombia, este movimiento está transformando la industria. Aprende sobre los tipos de café colombiano y los sabores únicos de cada región.
